¿Por qué comprar un regalo si puedes hacerlo?

Piensa en lo que a veces supone tener que regalar algo: horas decidiendo qué comprar y horas para encontrarlo y comprarlo. Todo ello sin contar que se ajuste a lo que deseamos gastarnos, o a lo que podemos invertir en el regalo.

Pero hay una forma fantástica de ser muy original gastando muy poco: hacer el regalo tú mismo. Y no hace falta ser muy manitas para conseguir cosas fantásticas, tampoco buscar materiales extraños. Con cosas de lo más sencillas, de esas que siempre hay en casa, se pueden hacer cosas sorprendentes. ¿Necesitas ideas? Aquí tienes unas cuantas:

  • Sales de baño: puedes usar sal gorda o, mejor, sal de Epson. Solo tienes que mezclar la sal con un aceite esencial de tu preferencia (lavanda, mandarina, rosa…), si quieres darle un toque de color, usa un poco de colorante alimentario. Rápido, sencillo y barato.
  • Florero: si tienes un tubo de patatas fritas en casa, solo tienes que limpiarlo muy bien por dentro y forrarlo por fuera con cuerda enrollada. Lo decoras con unas flores secas y tendrás un precioso jarrón de estilo rústico.
  • Macetero: para amantes de las plantas es perfecto. Simplemente debes cortar una botella grande de refresco y decorarla a tu gusto. Pones una planta que sea vistosa y ya tienes un regalo ideal.
  • Marco de fotos: Si hay alguna foto que te guste especialmente, puedes hacer un marco espectacular solo con gomaeva y un poco de imaginación.
  • Taza personalizada: es un regalo útil y que, sin duda, se utilizará. No hace falta ser muy complicado, si no tienes muchas dotes artísticas, haz un dibujo sencillo y pon el nombre de la persona a quien se lo vas a regalar.
  • Un organizador con cartones de huevos: fácil y muy útil. Simplemente hay que pintar el cartón de colores llamativos o decorarlo a tu gusto. ¿Para qué puede servir? Por ejemplo, para colocar los esmaltes de uñas, para organizar botones, hilos, etc.

Como ves, no hace falta mucho dinero para hacer tú mismo un regalo fantástico ¿A qué esperas?